Hace pocos días que pedía que me votaras en un concurso al que me había presentado, y comentaba que no era santo de mi devoción ni lo de hacer campaña para pedir el voto, ni lo de los jurados populares. En realidad no tenía ninguna esperanza puesta en el premio del público, más bien esperaba tener suerte con el del jurado pero, ya que iban juntos, había que jugar todas las cartas.

Hoy veo una excelente entrada crítica sobre las normas de los concursos de fotografía que Bruno ha subido en Xataka.

Si a las votaciones populares añadimos la cesión de derechos de las fotos, la petición de fotos inéditas y enviadas en formato físico, y la prohibición de todo tipo de procesado, nos encontramos con concursos que quitan las ganas de participar a cualquier aficionado a la fotografía. Eso si, seguramente encontraremos varias fotos subexpuestas, movidas, mal encuadradas y hechas con móviles, con montones de votos.

A la lista de Bruno, yo añado otra: si hay un plazo para presentar y votar las fotos, pero según van llegando se van publicando y admitiendo votos, el que participe el primer día tiene mucha más ventaja que el que lo hace el último.

Lo que más me sorprende es ver alguna de estas cosas que critica Bruno en un foro de fotografía como Cleptógrafos, en el que en su primer concurso con premio piden que las fotos sean en formato JPEG directo de la cámara y sin ningún tratamiento.

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