Profundidad de campo

Una de las quejas más repetidas (junto con los problemas de exposición) por la gente que pasa de una cámara digital compacta a una reflex, es la falta de nitidez de sus fotos. Y llevan toda la razón, realmente las fotos tienen a salir menos nítidas en una reflex que en una compacta, sobre todo si con la reflex se dispara en formato RAW.

No se puede buscar un único motivo para esta diferencia, pues se juntan varios aspectos que influyen de un modo u otro y que pueden aparecer combinados para producir eso que llamamos imágenes “blandas”. Son los siguientes:

Calidad óptica.

Aberración cromáticaAunque las mejores ópticas se fabrican en objetivos intercambiables, lo cierto es que la mayoría de la gente empieza en el mundo reflex con el objetivo más barato que hay, el que viene en el kit básico. Sin hacer de menos a estos objetivos, que suelen tener una relación calidad/precio inmejorable, lo cierto es que es mucho más difícil y costoso hacer una óptica de calidad con lentes de 50 mm de diámetro que con otras de sólo 5 ó 10 mm. Lentes de poco contraste y con aberraciones cromáticas (en la foto) perjudican a la nitidez, y la única solución es hacerlas trabajar en su diafragma más favorable (normalmente en torno a f/8) o, mejor aún, cambiar de objetivo.

Profundidad de campo.

El usuario de una compacta está acostumbrado a que toda la escena sale nítida en el 99% de las fotos. Esto se debe al diminuto tamaño de sus sensores que hace que las longitudes focales empleadas sean muy, muy cortas. La gran mayoría de las cámaras compactas tienen ópticas con una distancia focal real que comienza en torno a los 6 mm, lo que sería un ojo de pez en una cámara de 35 mm. Con esa focal, da lo mismo que abertura de diafragma se utilice, que la profundidad de campo es siempre enorme y permitirá hacer un retrato en primer plano, con las montañas en el horizonte y que todo esté nítido.

Profundidad de campo

En cambio en una reflex (y especialmente si es de formato completo) hay que saber controlar el diafragma según la profundidad de campo que queramos, de modo que si no se cierra lo suficiente, algún plano de la escena quedará desenfocado y por lo tanto, falto de nitidez. Comprender el concepto de distancia hiperfocal y saber emplear las tablas de hiperfocales es fundamental para lidiar con este problema.

Trepidación.

TrepidaciónEl diferente tamaño de los sensores es también motivo de que las cámaras reflex sean más propensas a la trepidación, o movimiento involuntario de la cámara perceptible en la imagen. Además, sus mayores dimensiones y peso hacen necesario aprender a sujetarla con firmeza mientras se dispara con suavidad.

Cuando el problema es la trepidación hay varias soluciones posibles, desde el uso de un trípode, si el motivo es estático, hasta la subida del ISO si no hay más remedio, pasando por el uso de estabilizadores en la cámara o el objetivo y por abrir más el diafragma, para que entre más luz. No obstante hay que recordar que cuanto más abramos el diafragma, menos profundidad de campo tendremos y puede no salir enfocada toda la escena.

Procesado agresivo.

Pero seguramente la mayor diferencia se encuentra en el procesado interno que hacen las cámaras. Las compactas están diseñadas para ofrecer fotos terminadas, que gusten al público sin más complicaciones, aunque pudieran ser muy mejorables. En cambio las reflex, tienden a dar imágenes más editables, con procesados menos agresivos que permiten un mayor grado de edición posterior. En el caso de los archivos RAW este concepto llega a su extremo, ya que no se han procesado en absoluto y todo el trabajo queda para el fotógrafo.

Procesado agresivoEntre el procesado que hacen las cámaras se encuentran dos cosas que afectan a la nitidez percibida. Por una parte la aplicación de una curva de contraste (cuanto más contrastada es una foto más nítida parece), y por otra una máscara de enfoque muy fuerte. Tanto, que en algunas cámaras se llegan a apreciar halos (como en la imagen de la derecha) en los bordes contrastados por un enfoque excesivo.

Si hubiera que buscar una solución respecto al procesado interno, para conseguir archivos JPG más nítidos en una reflex, habría que experimentar con los parámetros de nitidez, saturación y contraste, hasta dar con unos valores que nos satisfagan y no sean excesivos.

Postproceso.

Sin embargo, ninguno de estos factores por si solos son tan importantes como para hacer que todas nuestras fotos acusen baja nitidez. Sabiendo controlarlos, con una cámara reflex y algo de trabajo posterior podremos sacar fotos mucho más nítidas que cualquier JPG de una compacta.

Trabajar a f/8 (o mejor aún, buscar en Photozone el diafragma de mayor calidad para nuestro modelo concreto de objetivo) siempre que sea posible, nos asegurará que sacamos todo el jugo posible de la lente, además al no abrir demasiado, la profundidad de campo será aceptablemente grande. Para casos especiales recurriremos a las tablas de hiperfocales y cerraremos aún más el diafragma.

El uso de un trípode, siempre que sea posible, ayudará tanto a evitar la trepidación como a poder usar diafragmas muy cerrados manteniendo un ISO bajo para evitar el ruido (que también influye en la nitidez).

Por último, si buscas la mejor calidad, dispara siempre en RAW. El procesado te llevará algún tiempo, pero los resultados serán mucho mejores, pues tendrás un control absoluto de la máscara de enfoque que apliques en cuanto a método y cantidad.

En cualquier caso no te dejes engañar por el nombre, la máscara de enfoque no va a enfocar lo que está realmente desenfocado, es sólo un artificio para paliar los efectos de baja nitidez causados por el filtro paso bajo que llevan todas las cámaras.

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