Hablar de fotografía es hablar necesariamente de la cámara oscura, pues cualquier cámara fotográfica está basada en ella. La cámara oscura no es realmente un invento, sino el fruto de la observación y el conocimiento de un fenómeno natural para sacarle provecho.

Por ello no se sabe a ciencia cierta a cuando se remonta el primer descubrimiento del fenómeno, aunque se le suele atribuir a Aristóteles por una descripción dejada por el: “Se hace pasar la luz a través de un pequeño agujero hecho en un cuarto cerrado por todos sus lados. En la pared opuesta al agujero, se formará la imagen de lo que se encuentre enfrente”.

Sin embargo, las primeras aplicaciones prácticas y científicas de la cámara oscura se deben a Leonardo DaVinci, que la utilizó para proyectar la imagen de los objetos que iba a dibujar, para así “calcarlos”.

Camara OscuraPara construir una sencilla cámara oscura, basta con usar una caja de cartón, preferiblemente negra en su interior y hacerle un diminuto orificio en un lado, que se denomina estenopo. Si colocamos papel fotográfico (sensible a la luz, no papel de impresora) en el lado opuesto, se grabará la imagen que haya frente al estenopo, eso sí, invertida.

De este modo habremos construido una cámara estenopeica, en la que el agujero es el diafragma de nuestro objetivo, y de su correcto cálculo y ejecución dependerá la luminosidad y la nitidez de la imagen.

A partir de este principio básico que cualquiera puede experimentar en su casa, la cámara estenopeica se perfecciona añadiendo lentes frente al agujero, que permiten concentrar la luz. Se le atribuye a Giovanni Battista Della Porta la primera idea de colocar una lupa para aumentar la cantidad de luz y la nitidez en el siglo XVI, lo que desembocó en el desarrollo de los objetivos.

Hoy, cinco siglos después, las modernas cámaras digitales siguen siendo básicamente una cámara oscura, con un orificio – al que se le han añadido algunas lentes- en un lado, y un material sensible en el opuesto.

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