iphone

Si por algo destaca el iPhone es por su espectacular pantalla que, entre otras cosas, se puede convertir en un excelente visualizador de fotos para llevar nuestros mejores trabajos.

Sin embargo, ya desde las primeras unidades del smartphone de Apple, se empezaron a escuchar críticas de gente que acusaba una cierta dominante amarilla. Finalmente Apple reconoció que la pantalla del iPhone 3G era “más cálida” que la del iPhone original.

Si eres exigente con la gestión de color, no es aceptable que el aspecto dependa de que el fabricante haya decidido que es mejor un tono más cálido. El tono tiene que ser real y consistente con tus otros dispositivos. Y para eso nada mejor que calibrar también la pantalla del iPhone.

Apple iPhone 3GPuesto que el iPhone no dispone de controles de color, más que calibrar se trata de caracterizarla, pero en cualquier caso obtendrás un resultado mucho mejor que con el smartphone tal y como sale de fábrica.

El artífice del procedimiento para hacerlo es Hugo Rodríguez, y en su web ha publicado un detallado artículo explicando todo el proceso que ha tenido que seguir.

El método no es, ni mucho menos, inmediato, pues no existen (al menos a día de hoy) calibradores y software diseñados para teléfonos, pero buscando un calibrador con el sensor lo suficientemente pequeño y engañando un poco al software, Hugo lo ha logrado.

Ha utilizado un EyeOne Pro que mide en un área de sólo 3 mm y ha generado los mismos parches de color que utiliza el software para verlos en el iPhone. De ese modo el software se ejecuta en un ordenador, pero las lecturas se hacen en la pantalla del iPhone, sincronizando el paso de los distintos parches de forma manual.

El resultado: una correcta calibración cuyo resultado muestra en su web, y unas medidas de los parámetros de la pantalla del iPhone que definen un blanco máximo de 6.600 K, un contraste de 97:1 y una gama cromática algo inferior al sRGB y muy similar a la de un TFT normal (en el artículo de Hugo Rodríguez se puede ver la representación gráfica muy claramente).

Deja un comentario