Filtros

Cuando la luz de una escena es muy baja para lo que necesita la cámara, utilizamos un flash, pero cuando es demasiado alta, necesitamos recurrir a filtros de densidad neutra, que restan luz sin alterar el equilibrio de color. Estos filtros se fabrican en diferentes densidades, siendo los más comunes los que reducen la luz a la mitad (1 paso), la cuarta parte (2 pasos), o la octava parte (3 pasos), pero llevar un juego de filtros y tener que andar cambiándolos no es nada cómodo. Por eso surgen los filtros de densidad neutra variables, que permiten el ajuste continuo en un rango determinado.

En realidad el principio de funcionamiento es muy diferente en un filtro fijo y en uno variable. Así, mientras los primeros son simplemente cristales tintados, más o menos oscuros, en los filtros variables se usa el principio de la polarización de la luz, y la interacción entre dos polarizadores.

Como explicábamos en el artículo ¿Cómo funciona el filtro polarizador?, este filtro puede asemejarse a una rejilla, que solo deja pasar la luz polarizada de forma paralela a ella. Si detrás de un polarizador lineal colocamos otro, podremos bloquear más o menos luz dependiendo de la posición relativa de sus “rejillas”.

Esto es posible porque el polarizador no es perfecto y lo que deja pasar no es un plano de polarización de la luz, sino un grupo de planos próximos que están ligeramente inclinados unos respecto a otros y que todavía se puede filtrar más.

Hoya Variable Density

El filtro de densidad neutra variable de Hoya permite un ajuste entre 1,5 y nueve diafragmas, y tiene un diseño bastante delgado.

Cuando ambos polarizadores están ajustados con el mismo ángulo, la luz no encontrará más obstáculos que con uno solo, de modo que podrá pasar libremente. Een realidad como los polarizadores son de un color oscuro, reducen algo de luz solo por esto, de modo que al colocar dos juntos podemos llegar a reducir unos cuatro diafragmas como mínimo, aunque hay modelos comerciales cuyo mínimo se encuentra en solo 1,5 diafragmas, como el que fabrica Hoya.

En el otro extremo, si el ángulo entre ambos filtros es de 90 grados tendremos un bloqueo completo de la luz, pues si el primero deja pasar la luz polarizada, por ejemplo, en vertical, esta será bloqueada por el segundo que se encuentre en horizontal.

Efecto del filtro neutro variable

Una simple bombilla nos sirve para ver el efecto del filtro neutro de densidad variable, y como introduce cambios de tonalidad cuando el filtrado es muy alto.

Entre ambos extremos disponemos de un rango de giro en el que la cantidad de luz que pasa varia, con lo que podemos ajustarla de forma continua, aunque después de pasar por ambos filtros no tendremos una luz “completa” como la que tendríamos en un filtro de densidad neutra fijo, sino una luz polarizada.

El filtro de densidad neutra variable más sencillo no es más que dos polarizadores lineales montados juntos. Si giramos el filtro exterior, y dejamos fijo el interior, estaremos variando la cantidad de luz, pero si giramos ambos simultáneamente estaremos variando la polarización de la luz, esto último no lo permiten todos los modelos comerciales, pero si por ejemplo el Singh-Ray Vari-N-Trio que, posiblemente, sea el mejor filtro neutro variable del mercado, aunque su precio es de 540 dólares y sólo se fabrica en 77 mm de diámetro.

Filtro Singh-Ray Vari-N-Trio

El filtro Vari-N-Trio de Singh-Ray ofrece entre cuatro y ocho pasos de reducción de luz, al mismo tiempo que hace las funciones propias de un polarizador.

En la práctica el montaje se hace con un filtro polarizador lineal y otro circular pues, como ya comentamos en el artículo sobre el filtro polarizador, las cámaras modernas pueden ver alterado su funcionamiento normal con la luz polarizada linealmente. Por lo tanto se colocan de tal manera que la luz pase primero por el lineal, después por el circular y así llegue a la cámara con polarización circular. Si colocásemos primero el circular y después el lineal, o utilizásemos dos polarizadores circulares, simplemente no funcionaría como filtro degradado variable.

Sabiendo esto, es relativamente sencillo hacerse un filtro de densidad neutra variable casero, pues basta con comprar un filtro polarizador lineal para cada polarizador circular que tengamos. Sin embargo tenemos que tener cuidado con algunas cosas:

  1. La calidad de ambos filtros debe ser lo mayor posible. Si un filtro siempre afecta a la calidad imagen, dos lo harán aún más, y además la interacción de las polarizaciones puede crear efectos indeseados cuando queremos restar mucha luz.
  2. Busca filtros con la montura lo más estrecha posible, especialmente para utilizarlos en objetivos angulares, pero recuerda que en el circular necesitas enroscar el lineal. Los polarizadores suelen tener una montura gruesa pues necesitan dos anillos en movimiento. Si unimos dos podemos crear un túnel frente al objetivo que nos deje viñeteadas todas las fotos. Por otra parte los filtros “slim” son más delgados, a cambio de carecer de rosca frontal, por lo que podrían usarse para el lineal (si los encuentras), pero no para el circular.
Filtro degradado neutro variable casero

Uniendo un polarizador lineal de 77mm, con uno circular de 72 mm mediante un anillo adaptador logramos un filtro de densidad neutra variable… ¡de 2 cm de grosor!

  1. Conoce sus limitaciones. Antes de usarlos en la foto de tu vida, haz pruebas para saber cuanta luz puede restar sin problemas de calidad. La interacción de ambos polarizadores puede crear colores azulados y violáceos, o manchas oscuras cuando se intenta restar mucha luz. De hecho esto ocurre también en muchos filtros neutros variables que se venden ya montados. En la práctica es posible que la reducción de luz varíe entre solo 4 y 8 diafragmas.

 

2 comentarios en “¿Cómo funciona un filtro de densidad neutra variable?

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