Hoy, 26 de abril, se celebra el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, en el que se hace un homenaje a los creadores, no sólo artísticos o culturales, sino también científicos e industriales, pues sin las ideas de todos los inventores, hoy no dispondríamos de todos los avances técnicos y científicos con que contamos.

En todo el mundo se están celebrando actos conmemorativos orientados a mostrar las medidas que cada gobierno toma para proteger la P.I. y a concienciar a los ciudadanos sobre dicha propiedad. Entre estos actos hay ciclos de conferencias, programas de TV, concursos, y un largo etcétera de acciones.

España es uno de los países donde se han programado actos conmemorativos, aunque tan escasos, que dudo que vayan a tener alguna repercusión. En concreto hay previstas cuatro actuaciones:

  • Exhibición de pancartas con el eslogan “Contra la piratería, defiende tu cultura” en la entrada del Ministerio de Cultura y en las calles de Goya y de Alcalá en Madrid (quien no pase por allí, no se enterará de nada, y quien pase y las vea, tampoco sabrá a que se deben).
  • Distribución de 25.000 separadores de páginas, con ese mismo eslogan, a las tiendas de la cadena Opencor (me resulta muy curioso que una acción de un Ministerio se limite exclusivamente a una cadena comercial ¿y los clientes de otras cadenas?).
  • Incorporación, en el sitio web del Ministerio de Cultura, de una publicación de la OMPI sobre la creación artística y el derecho de autor (esta me gusta más. Lastima que no creo que la web del Ministerio sea de las más visitadas…).
  • Utilización del nuevo distintivo “Contra la piratería, defiende tu cultura” en las páginas web del Ministerio de Educación y Ciencias y en el de Cultura, y en las de los órganos competentes de las comunidades (como en el primer caso, sólo un eslogan no me dice mucho).

Luego nos sorprendemos cuando vemos casos como el de Eduardo López que, como nos cuenta en varios foros, el laboratorio donde revela cogio su foto “por error”, la giró, la editó y la presentó a un concurso a nombre de Aarón Martín de Lucía que, según nos dice Eduardo en Ojo Digital, es precisamente el hijo del propietario del laboratorio Martín de Lucia de Ciudad Real.

Por lo que cuenta Eduardo se excusaron diciendo que cuando le hicieron copias de esa foto, como les gustó mucho, se la quedaron sin decirle nada. Luego la subieron “por error” al concurso pensando que era suya, porque “ellos también tienen fotos de molinos”.

Pero ¿qué derecho tiene un laboratorio a quedarse con las fotos de sus clientes? ¿Qué derecho tiene a utilizar esas fotos ¡para nada!? Eduardo se ha dado cuenta, pero ¿habrá más fotos de otros clientes que hayan presentado a concursos “por error”? ¿Qué habría pasado si gana el concurso y Eduardo se da cuenta después? Como el mismo Eduardo se pregunta en otro mensaje ¿qué mas fotos pueden haberles gustado y haberse guardado?

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