Canon PowerShot S110

Entre las cámaras bolsilleras, la gama PowerShot S110, de Canon, destaca por ofrecer prestaciones avanzadas para fotógrafos exigentes, pero sin renunciar a un tamaño francamente compacto que nos permite llevarla cómodamente en cualquier bolsillo. La PowerShot S110, es una actualización menos de la PowerShot S100, con la que comparte casi todas sus características. Las diferencias se reducen a la incorporación de conectividad Wi-Fi (con lo que se suprime el receptor GPS para pasar a utilizar el de un smartphone conectado de forma inalámbrica) y la incorporación de una interfaz táctil capacitiva a su pantalla que, por lo demás, mantiene las mismas características.

Cuando hablamos de prestaciones avanzadas nos referimos, por una parte, a un sensor de tamaño superior al tamaño medio usado en compactas, y que alcanza 1/1,7”, así como a una óptica bastante luminosa en su extremo más angular, aunque no tanto cuando exprimimos el teleobjetivo. Pero por otra parte, y principalmente, nos estamos refiriendo a la posibilidad de dejar en manos del fotógrafo la decisión de todos los ajustes, desde la exposición o el enfoque manual, hasta el procesado de calidad de las fotos obtenidas gracias a la grabación en formato RAW.

Sin embargo, estos modos avanzados no impiden que también disponga de preprocesados al más puro estilo Instagram, como ojo de pez, miniatura, cámara de juguete, etc.

Objetivo y sensor

A pesar de sus comedidas dimensiones, Canon ha montado una óptica equivalente a 24-120 mm, lo que supone un rango muy útil tanto en el extremo angular como en el teleobjetivo. A 24 mm obtenemos una buena luminosidad con un F2.0, pero al llegar a 120 mm, el objetivo ya no es tan luminoso y se queda en sólo F5.9, ¡más de tres diafragmas menos! Además, puesto que el diafragma mínimo es F8.0, nos encontramos con un rango de ajuste de apenas dos tercios de diafragma. Y es que resulta imposible compaginar objetivos potentes ultracompactos y que, además, sean muy luminosos.

El objetivo tiene un adecuado rango focal de 24-120 mm, y aunque es luminoso en su extremo angular (F2.0), no lo resulta tanto en modo teleobjetivo (F5.9).

El objetivo tiene un adecuado rango focal de 24-120 mm, y aunque es luminoso en su extremo angular (F2.0), no lo resulta tanto en modo teleobjetivo (F5.9).

Como complemento contamos con un filtro neutro que reducirá la luz tres diafragmas, y cuya activación se realiza desde los menús. Además dispone de un estabilizador óptico de cuatro pasos que se ajusta automáticamente entre siete modos diferentes para tratar de obtener imágenes estables tanto en fotografía como en vídeo.

En cuanto al sensor, como ya habíamos avanzado es de 1/1,7”, bastante grande para el tamaño de la cámara, aunque quizás algo pequeño para un modelo de prestaciones avanzadas, en vista de los sensores que empiezan a proliferar. Se trata de un CMOS de 12,1 megapíxeles, con el clásico filtro Bayer, y que nos va a permitir trabajar con sensibilidades entre 80 y 12.800 ISO. Cuando ajustemos un valor elevado de ISO siempre se aplicará un cierto nivel de reducción de ruido, que desde el menú podremos ajustar en bajo, alto o estándar, pero no desconectarlo por completo salvo que disparemos en formato RAW o RAW+JPEG, en cuyo caso lo que no podremos es activarlo.

Se trata de parte de lo que Canon denomina HS System, un sistema para mejorar las fotos en condiciones de poca luz en el que están involucrados el CMOS de alta sensibilidad y el microprocesador Digic 5, que incorpora la PowerShot S110, y que se encarga de hacer la reducción de ruido en tiempo real… o casi.

Entre las opciones de menú encontramos la posibilidad de recortar la foto a las proporciones más comunes. De los 12 megapíxeles proporcionados en el modo nativo (4:3) podemos pasar a 16:9, 3:2, formato cuadrado 1:1, o 4:5, en el que nos quedaremos con sólo siete megapíxeles. En cuanto al vídeo puede grabarse en formato Full HD, a 1.920 x 1.080 a 24 fps.

Ergonomía

Las reducidas dimensiones de la Canon S110, tan solo 98,8 x 59,0 x 26,9 mm y apenas 200 g hacen que sea muy cómoda para llevarla siempre encima pero, lamentablemente, esto suele ser sinónimo de menor comodidad al sujetarla. En esta cámara lo mejor es sostenerla con el pulgar en la parte inferior y el índice sobre el pulsador, pues de otro modo la posición será incómoda y el disparador quedará poco accesible. El mando predominante es el anillo moleteado que rodea el objetivo y que se puede configurar para ajustar multitud de opciones, desde la abertura, o el enfoque manual, hasta el zoom, el ISO o el formato de imagen, entre otros. Los 360 grados de giro sin fin están restringidos a 45 posiciones predefinidas que resultan muy prácticos para cualquier ajuste a valores predefinidos, pero quizás algo incómodos para el enfoque.

El anillo moleteado que rodea el objetivo permite ajustar de forma cómoda multitud de parámetros diferentes.

El anillo moleteado que rodea el objetivo permite ajustar de forma cómoda multitud de parámetros diferentes.

Rodeando la típica cruceta de selección encontramos otra rueda moleteada que complementa perfectamente a la primera, especialmente cuando en modo manual ajustamos la abertura con una y la velocidad con la otra.

De los cuatro botones que en la parte posterior rodean a esta rueda, hay que destacar el de grabación de vídeo y el destinado exclusivamente a cambiar la función de la rueda frontal, con lo que podemos lograr un ajuste muy rápido de casi todos los parámetros.

La parte trasera de la S110 está dominada por la pantalla táctil de tres pulgadas.

La parte trasera de la S110 está dominada por la pantalla táctil de tres pulgadas.

Pero como avanzábamos al principio de este artículo, una de las características distintivas de la PowerShot S110 es la pantalla táctil, muy útil en la visualización para pasar fotos y ampliarlas, y también durante la grabación para seleccionar el punto de enfoque e incluso, si lo deseamos, disparar la foto al separar el dedo de la pantalla. Este modo puede resultar muy útil para hacer fotos con diferentes puntos de enfoque o a motivos en movimiento mientras se mantiene la cámara en un trípode.

Con CameraWindow en un smartphone o tablet ampliamos las prestaciones y podemos ver las fotos en pantallas mayores.

Con CameraWindow en un smartphone o tablet ampliamos las prestaciones y podemos ver las fotos en pantallas mayores.

Otra interesante ayuda al manejo es el nivel horizontal en pantalla que podemos activar cuando lo necesitemos.

En cuanto a la interfaz Wi-Fi, nos va a permitir subir directamente fotos y vídeos a redes sociales o conectarnos directamente a una impresora, un ordenador. o un smartphone y, en este último caso, aprovechar su GPS para posicionar las fotos. Aparte de esto podemos ver las fotos almacenadas en la cámara en una pantalla mayor (por ejemplo en la de un tablet de 10”) y mandar fotos desde la cámara, pero no disponemos de opciones de control remoto de la cámara. La Wi-Fi puede ser una forma muy cómoda de compartir esa foto de grupo con todos los participantes, que tendrán que instalar la aplicación gratuita Camera Window antes de poder conectarse a la S110. Además, también pueden conectarse dos cámaras entre si para compartir fotos.

2 comentarios en “Análisis: Canon PowerShot S110

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