O al menos eso pretenden en la universidad israelí de Bar Ilán. Allí, un grupo de investigadores, encabezado por Zeev Zalevsky, está desarrollando un dispositivo que impedirá la realización de fotografías a corta distancia.

Según leo en la web de la Cadena SER se trataría de un distorsionador que de algún modo afecta a la grabación de la imagen, haciendo inutilizable la foto.

De momento está en fase de diseño y aún no está muy claro a que distancia funcionará y que aplicaciones podrá tener, pero ya veo a todos los famosos en lista de espera para ser los primeros en probarlo.

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