Una vez quitado el panel TFT, lo que queda es, básicamente, una fuente de luz blanca, difusa y del tamaño de la pantalla, que funcionará excelentemente como mesa de luz para ver diapositivas que, además, será muy delgada. Seguir leyendo…
Como veíamos en el artículo sobre iluminación con luz polarizada, colocar un filtro polarizador sobre las luces, y otro en la cámara, nos puede ser de mucha utilidad para eliminar reflejos en superficies metálicas y controlar mejor la luz.
Pero para las luces no necesitamos un filtro polarizador de calidad óptica como el de la cámara, pudiendo utilizar láminas de plástico que se pueden comprar de generosas dimensiones (por ejemplo 430 x 43 mm por 51 libras esterlinas). No obstante, si utilizas pequeños flashes compactos puede resultar un poco exagerado comprar tal cantidad. Por suerte, hay otra forma de obtener estos polarizadores a coste cero, pues cualquier pantalla LCD tiene dos polarizadores, colocados uno por cada lado del cristal. Seguir leyendo…
Tras la publicación del tutorial del cambio de pantalla de la 7D, y tal y como prometí, aquí va la versión en vídeo. La cámara con que lo hice no es gran cosa y le falta definición por todas partes. Eso, y que el vídeo, nunca ha sido lo mio. Pero lo importante, que es como se hace el cambio de la pantalla rota de la 7 D, se ve. Seguir leyendo…
En la era de las cámaras analógicas, desde que cargábamos el carrete hasta que lo revelábamos no necesitábamos, ni podíamos, ver ningún resultado. Hoy, con las cámaras digitales, la pantalla TFT se ha convertido en un aliado imprescindible. Y no sólo para ver las fotos hechas, sino porque muchas de las opciones de configuración se hacen mediante menús en dichas pantallas. Si la pantalla se rompe, la cámara queda prácticamente inutilizada y, lamentablemente, con pantallas cada vez más grandes y más próximas a los bordes de la cámara, cada vez es más fácil que se pueda romper.
Es lo que le ocurrió a ImagoDigitalis en su Canon EOS 7D. Una desafortunada caída, desde poca altura acabó con la pantalla de la 7D rota. Y la bolsa en la que se encontraba la cámara fue incapaz de evitarlo. Con la pantalla de la cámara rota hay que empezar a barajar opciones de reparación: Seguir leyendo…
Si sigues este blog habitualmente, ya sabrás que hace algunos días se me rompió el trípode. Una pata partida que resultaba muy fácil de cambiar pero muy difícil de encontrar el recambio. Tras intentarlo en el importador español, irlandés, holandés y tratar de contactar con Japón sin éxito, no he querido darme por vencido y renunciar a un trípode por una pieza, así que me he puesto manos a la obra con su reparación. Seguir leyendo…
Hace unos días, mientras hacia unas fotos, mi trípode, un Slik Pro 330 DX, sufrió un accidente. Una enorme piedra cayó sobre una de sus patas partiendo el último segmento. En parte tengo que alegrarme, porque de no haberla parado el trípode, habría caído sobre los objetivos que estaban entre sus patas, de modo que no me preocupé en absoluto, en parte por lo que había evitado y en parte pensando que la pata era muy fácil de desmontar y, por tanto, de reparar. Seguir leyendo…
Todo objetivo de una cámara fotográfica tiene una distancia de enfoque característica en la que se consigue tener enfocado todo lo que hay desde la mitad de esa distancia hasta el infinito. Es la denominada distancia hiperfocal y es la mínima distancia a la que se puede enfocar manteniendo a foco el infinito.
La distancia hiperfocal depende de varios factores entre los que se encuentran la longitud focal del objetivo, el diafragma y el tamaño del sensor. En realidad no es exactamente el tamaño del sensor lo que influye, sino el denominado circulo de confusión que a su vez depende de este, pero a efectos prácticos, y para no entrar en formulaciones en detalle, lo simplificaremos al tamaño del sensor. Seguir leyendo…
Lamentablemente, las zapatas de los trípodes no siguen un estándar que permita que sean intercambiables. Ni siquiera dentro del mismo fabricante todas sus zapatas son iguales. Sólo en el catálogo de Manfrotto, uno de los fabricantes de trípodes más prestigiosos, podemos encontrar platos hexagonales, cuadrados y rectangulares. Eso hace que si tienes varios soportes distintos (trípodes, monopies, etc.) tengas que estar cambiando el plato de la cámara, según donde la vayas a colocar, lo cual no es muy cómodo.
En mi caso tengo un monopie que utiliza una zapata rectangular que, aunque no es Manfrotto, tiene las mismas dimensiones que las rectangulares de esta marca. Por otra parte tengo un trípode Slik 330DX que utiliza su propia zapata con dos lados curvos y dos rectos. Además, el punto débil de este trípode es precisamente su sujeción del plato, pues el gatillo es de plástico, no cierra automáticamente y no tiene bloqueo de seguridad. Para solucionar ambas cosas vamos a ver como suplementar la rótula del Slik con un plato compatible con la zapata rectangular Manfrotto. Seguir leyendo…