Como vimos en el anterior artículo sobre como conseguir dos polarizadores de un viejo monitor, todo el sistema de retroiluminación que habíamos desmontado también le podemos dar una utilidad «fotográfica».

Una vez quitado el panel TFT, lo que queda es, básicamente, una fuente de luz blanca, difusa y del tamaño de la pantalla, que funcionará excelentemente como mesa de luz para ver diapositivas que, además, será muy delgada. Continuar leyendo