Como vimos en el anterior artículo sobre como conseguir dos polarizadores de un viejo monitor, todo el sistema de retroiluminación que habíamos desmontado también le podemos dar una utilidad “fotográfica”.

Una vez quitado el panel TFT, lo que queda es, básicamente, una fuente de luz blanca, difusa y del tamaño de la pantalla, que funcionará excelentemente como mesa de luz para ver diapositivas que, además, será muy delgada. Continuar leyendo

Como veíamos en el artículo sobre iluminación con luz polarizada, colocar un filtro polarizador sobre las luces, y otro en la cámara, nos puede ser de mucha utilidad para eliminar reflejos en superficies metálicas y controlar mejor la luz.

Pero para las luces no necesitamos un filtro polarizador de calidad óptica como el de la cámara, pudiendo utilizar láminas de plástico que se pueden comprar de generosas dimensiones (por ejemplo 430 x 43 mm por 51 libras esterlinas). No obstante, si utilizas pequeños flashes compactos puede resultar un poco exagerado comprar tal cantidad. Por suerte, hay otra forma de obtener estos polarizadores a coste cero, pues cualquier pantalla LCD tiene dos polarizadores, colocados uno por cada lado del cristal. Continuar leyendo